II Jornadas de difusión del patrimonio documental Consaburense

29 05 2012

El próximo domingo día 3 de junio, en el Hotel Rural La vida de Antes, tendrán lugar las II Jornadas de difusión del patrimonio documental Consaburense. Tendrá comienzo a las 10,30 horas.

II Jornada de difusión del patrimonio documental Consaburense

II Jornada de difusión del patrimonio documental Consaburense

 

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Presentación del nuevo libro de Julio García Ortiz este sábado en la Oficina de Turismo

23 05 2012

El próximo 26 de mayo se publica una monografía sobre la historia del Colegio-Asilo de San Ramón de Consuegra. Se trata de un nuevo libro que recoge la actividad del Colegio-Asilo regentado por las Hermanas de Ntra. Sra. de la Consolación desde 1906 hasta 1972. La obra tiene una extensión de 210 páginas y está ilustrada con más de 250 fotografías. Su contenido está basado en datos biográficos de los fundadores, religiosas que estuvieron a su cargo, alumnas de varias generaciones que recibieron formación en sus aulas y ancianos del asilo, así como las características propias de la institución.

Venta de Libros y Firma del Autor:
Se podrán adquirir los primeros ejemplares el sábado 26 de mayo, de 10:30 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 h en la Oficina de turismo de la Estación de Autobuses con la presencia del autor. Precio del ejemplar: 15 €.

Puntos de Venta. A partir del lunes 28 de mayo en los siguientes establecimientos en Consuegra:
– Imprenta Rodríguez. C/ Pozo De La Nieve 3, Consuegra
– Estanco de la Plaza de España.
– Estanco de las Cuatro Esquinas.
– Tienda de la Estación de Autobuses.

Entrevista de Julio García Ortiz en Radio Consuegra





Consuegra conmemorará el Día del Libro con la III Gala del Lector

22 04 2012

El Ayuntamiento de Consuegra, a través de la concejalía de Cultura y en colaboración con la Biblioteca Municipal y con diferentes colectivos locales, ha organizado la III Gala del Lector, un evento que se celebrará el próximo lunes 23 de abril coincidiendo con la conmemoración del Día del Libro.

La Gala, que se celebrará en el Salón de actos de la Casa de la Cultura, a partir de las cinco de la tarde, contará con la participación de los integrantes del Aula de Mayores del Centro de Día, la Asociación de Mujeres ‘Nuevos Caminos’ y el Club de Lectura. Asimismo, asistirá la concejala de Cultura, Juana María Peña.

www.consuegra.es





Consuegra en la historia

15 09 2011

Portada del libro "Consuegra en la historia"

El próximo sábado 17 de septiembre en el Teatro Don Quijote a las 20 horas, se va a hacer acto de presentación del libro “Consuegra en la Historia”. Entrada gratuíta hasta completar aforo. Necesario recoger invitación en el mismo Teatro de 18 h a 20 h.

Para mayor información podéis visitar la web del libro Web: http://www.consuegraenlahistoria.es





Diego Galán, de Consuegra

6 09 2011

En las noches, inquietas y asfixiantes, del verano toledano, en la colación de Santa Justa y Rufina, Diego Galán contaría a un auditorio estupefacto sus padecimientos como soldado, sus experiencias como cautivo en Argel o Estambul, los fracasos de su intentos de huida, la fuga última hasta llegar a Nápoles y el recorrido de un año para recalar en Toledo.

Mientras esto sucedía en las noches agobiantes de esa ciudad intranquila y desorientada, en los ambientes intelectuales, (religiosos y civiles), se urdían conspiraciones para liberar a España de la decadencia a la que estaba abocada con el nefasto gobierno de Felipe II. Se soñaba -sueño disparatado, aunque esa pueda ser la esencia de los sueños- con el traslado de la sede de Pedro desde Roma a Toledo. Se esquivaba, como se podía, la Inquisición, cada vez más dedicada a perseguir discrepancias políticas. Román de la Higuera perpetraba su falsificada historia sobre la Iglesia toledana; Esteban de Garibay, por algún tiempo vecino de Toledo, armaba su “Compendio” de Historia y Pisa, siguiendo los pasos de Alcocer, conocía el éxito de la Historia de Toledo.

Ambos acontecimientos –y otro más– ocurrían en el último cuarto del siglo XVI, en Toledo. En ese final de siglo, -abstracto hasta llegar al surrealismo- en la ciudad se mezclaban los relatos de esclavos liberados, las idas y venidas de exploradores y conquistadores, los manejos de los comerciantes, las visiones de profetas aficionados, lasa teorizaciones colectivas, con la confusión ante un futuro impreciso y complejo. Síntomas inequívocos de fin de ciclo.

Diego Galán, hijo de Pedro Galán y de María Escobar, residentes en Consuegra, en el año 1589, a los 13 o 14 años abandonó su pueblo para ver el mundo, “sin fundamento ni consideración de adónde iba”. En su recorrido hacia ese mundo ignorado cruzó por Sierra Morena. Atravesándola se encontró con otro muchacho de parecida edad y semejantes inquietudes, procedente de Fuensalida, que dijo llamarse Felipe. Ambos, haciéndose compañía, se encaminaron, primero, a Jaén, y después, a Málaga.

En esta ciudad, mientas vagaban por el puerto, fueron engañados para alistarse como soldados con destino a Orán. Iniciaba de esta manera su aprendizaje, pero también un descubrimiento utilitario: que proceder de Toledo era una garantía para moverse por el Mediterráneo. Toledo no era puerto de mar, pero si una referencia política y económica ineludible de los dominios de la corona española. Viajar desde Toledo por los lugares y las islas que circunda el mar Mediterráneo era como estar en casa. En todos los puertos y ciudades había gentes relacionadas con Toledo. Por eso era más fácil encontrar a alguien, converso o no, dispuesto a hacer la vida de un esclavo más llevadera. Eso, y una confianza sin límites en Dios.

Nada más embarcarse para Orán, Diego Galán contrajo tercianas que lo llevaron al límite de la muerte. En su semiinconsciencia escuchará como, cuando los compañeros, piden al pagador que lo desembarque, este se niega y exclama: “si se muere, échenle al mar”. La fe en Dios, el recuerdo de sus padres y una naturaleza generosa actuarán como medicina sorpresiva para que, inexplicablemente, supere la enfermedad. No evitarán, sin embargo, que sea capturado por galeras de corsarios moros y que sea llevado al mercado de esclavos de Argel. Allí, aparte de exhibirlo durante varios días en plazas y zocos, lo intentarán convencer para que se convierta a la religión de Alá, como estrategia de supervivencia. Diego Galán, al contrario que su compañero Felipe, se negará reiteradamente, lo que le supondrá malos trabajos y peor trato. Felipe, el mozo de Fuensalida, llamado de converso Mostafá, murió torturado.

La única preocupación de un esclavo se debe centrar en dos factores: sobrevivir a los trabajos, las palizas, las torturas y la estancia como remero en las galeras y disponer de fe suficiente en Dios para intentar huir tantas veces como sea posible. Quien se resigne, se adapte o se convierta al islamismo, fácilmente morirá. El resto –los resistentes– también morirán, pero, de entre ellos, alguno sobrevivirá.

En uno de los primeros intentos de huida, Diego Galán fue apresado por una delación. Se libró de la tortura de milagro: “luego mandó que me desnudasen y desnudo, con sólo los valones de lienzo, me tendieron en el suelo boca abajo y me ataron a cada mano y a cada pie un ramal de cordel, y llamaron a cuatro cautivos para que tirase cada uno de su cordel, que no me pudiese mover con los azotes que habían de dar”. Un renegado, invitado del bajá, tuvo piedad de él y, sin recibir ni un solo azote fue comprado por el equivalente a unos trescientos escudos de España.

Hay que imaginarse lo que serían aquellas calurosas noches en las que unos agitados vecinos de los barrios de Santa Justa escuchaban las historias de lugares desconocidos, de proezas en el mar, de riquezas, de huidas y fracasos. O escuchar a Diego Galán contar las maravillas de Estambul, comparadas con Toledo. “Vistosísima –dice en algún momento– por las mezquitas que tiene tan suntuosas, con sus torres muy altas, todas con tejados de plomo y, en los remates, bolas doradas. Tiene muchos jardines y gran cantidad de cipreses…tiene más de treinta puertas….tiene esta ciudad unas lonjas… que son como alcaicerías cerradas, con sus puestos forrados de hierro y con guardas de noche, adónde están las tiendas de mercaderías más estimadas…”

La belleza del Estambul de entonces y las fugas de Diego Galán serán objeto de otra narración. Por ahora, baste saber que, ya en Toledo, como anónimo narrador y escritor, vivió hasta el año 1648. Fue enterrado, según consta en una nota del siglo XVIII, en la Magdalena, por ser año de pestilencia y no caber los cuerpos en la iglesia de Santa Justa. Se produjo la inhumación el 5 de junio del mencionado año.

Artículo de Jesús Fuentes Lázaro para ABC.es





Exposición Cereal Killers

9 06 2011

Consuegra (localidad de Toledo), albergará desde el 10 de Junio hasta el día 30 del mes, la exposición realizada por los artistas Teazer y Walker.

 El lugar donde se realizará el evento es en el Hotel Rural “ La Vida de Antes” Calle Colon, 2.

 El trabajo de Teazer está claramente influenciado por el graffiti neoyorquino, la cultura pop, la simbología y el ilustrismo. Procedente de Australia pretende ampliar sus horizontes por Europa, mientras vive bajo su lema “inspirar y provocar”.

 Al igual que su compañero de exposición, Walker también es un apasionado de la pintura en aerosol y los pinceles, conocido bajo la firma walk también es compositor musical. El trabajo de Walker expone las pautas de la sociedad globalizada e intervenida por códigos ocultos entre las diversas culturas existentes en el mundo de forma habitual o espiritual.

Fuente: positivos.com





Tampoco tuvo suerte Consuegra…

14 02 2011

… en el artículo “Ocho ciudades para Cervantes” en ABC.es

Hasta ocho villas lucharon durante dos siglos por la filiación de Cervantes: Madrid, Toledo, Sevilla, Esquivias, Lucena, Consuegra, Alcázar de San Juan y Alcalá de Henares. A desbrozar tal maraña de legítimas aspiraciones dedicó Jerónimo Morán, uno de sus más reputados biográfos, el segundo capítulo de la «Vida de Cervantes» que acompaña la monumental edición del Quijote que se publicó en 1863.

La candidatura de Madrid vino avalada por Lope de Vega en las silvas 5ª y 8ª de su «Laurel de Apolo». Por su parte, el poeta y comentarista Andrés de Claramonte y Corroy habrá de señalar Toledo en su «Letanía moral» de 1613, aún en vida de Cervantes. El cronista Tomás Tamayo de Vargas apuntó a Esquivias, por ser de allí Doña Catalina Palacios Salazar, esposa del escritor. Eran por aquel entonces las tres candidatas de mayor crédito, pues las razones por las que Ortiz y Zúñiga, siguiendo a Nicolás Antonio, postulaban a Sevilla se fundaban en una interpretación errónea del prólogo que Cervantes escribió para sus «Comedias», en el que se acordaba de haber visto representar a Lope de Rueda quien «fue natural de Sevilla y de oficio batihoja, lo que quiere decir de los que hacen panes de oro» aunque «por ser yo muchacho entonces, no podría hacer juicio firme de la bondad de sus versos». Para Morán, Cervantes sólo señala que Lope de Rueda era sevillano y que había visto representar sus obras cuando era mozo, quizá en Madrid o en Segovia en 1588 (o en Benavente como afirma César Brandariz). Tampoco el hecho de que en Sevilla hubiera quien se apellidaba Cervantes o Saavedra le perecía razón suficiente.

Más peregrina fue la pretensión de Lucena, que cita el primer biógrafo de Cervantes, Gregorio Mayans y Císcar, en sus «Apuntamientos» y que Vicente de los Ríos y Navarrete refutan. El segundo sólo encontró allí dos actas bautismales que recogían el apellido Saavedra y databan de 1556 y 1563, pero ninguna de algún Cervantes. Tampoco tuvo suerte Consuegra, cuando —como recoge el erudito Juan Antonio Pellicer— se investigaba un supuesto incidente que llevó a la cárcel a Cervantes, quien fue a cobrar a Argamasilla una deuda que tenían los vecinos con la priora de San Juan. No apareció ningún documento sobre tal suceso, pero en Consuegra se dio con el acta bautismal de un Miguel hijo de Miguel López de Cervantes y de María de Figueroa, nacido el 1º de septiembre de 1556, y en cuyo margen después se había anotado: «El autor de los Quijotes». De haber sido así, difícilmente Cervantes hubiera escrito sus versos a la muerte de Isabel de Valois en 1569, pues —asegura Morán— sólo tendría 13 años y apenas 15 en 1571 cuando perdió la mano izquierda en Lepanto.

Gregorio Mayans y Císcar en 1738 pensaba que la ciudad natal de Cervantes era Madrid, pero cambió de idea cuando en 1748 el erudito Juan de Inciarte encontró en la Biblioteca Real una relación impresa en Granada, en 1581, donde se enumeraban 185 cautivos rescatados de Argel el año anterior. Allí aparece un Miguel de Cervantes, de 30 años, natural de Alcalá de Henares. Mayans confirmó ese dato —dice Morán— en la «Historia de Argel» del padre Haedo, quien sostiene que era un «hidalgo principal» de esa ciudad universitaria. Redobló Mayans sus pesquisas y le secundaron Manuel Martínez Pingarrón, Juan de Inciarte y Pellicer. Por otra parte investigaron Agustín Montiano y Vicente de los Ríos. A mediados de 1752 Montiano y Pingarrón encontraron la famosa acta bautismal de 1547, en la que no aparece el apellido Saavedra, cosa en la que cae Vicente de los Ríos y a la que da esta explicación, según cita Jerónimo Morán: «Era costumbre adoptar el sobrenombre de algún antecesor o pariente de quien se hubiere recibido educación a alguna herencia. Su bisabuela paterna aparece ser Doña Juana de Avellaneda, hija de Don Juan de Saavedra, llamado “el Famoso”, y su consorte, también Doña Juana de Avellaneda, pertenecientes a la familia de los condes de Castillo».

En cuanto a Alcázar de San Juan, allí también habría de aparecer años después otro documento, correspondiente a un niño de nombre Miguel, nacido el 9 de noviembre de 1558, hijo de Blas Cervantes Saavedra y de Catalina López, en cuyo margen se había anotado tiempo después «Ese fue el autor de la Historia de Don Quijote». Aunque fray Alonso Cano, redentor general de cautivos y después obispo de Segorbe, apoyaba esta candidatura, al final tuvo que reconocer que la más fiable era Alcalá. Por una parte, Cervantes habría tenido sólo 13 años en Lepanto y quien había acuñado la anotación era el poco fiable Blas Nasarre, quien había reimpreso el Quijote de Avellaneda en Madrid allá por 1732.